14 de febrero de 2012

Capítulo 2 - Seis años despues


                -Jiyong… Jiyong ¡Jiyong!- gritó Taeyang, tratando de despertar al  rubio.
Por su parte Jiyong abrió los ojos de poco a poco, regresando a la realidad.
                -que te pasa…- le preguntó su amigo.
                -no nada….- pero Taeyang le miraba con cara de “no te creo ni un poco” –solo fue un sueño…- dijo al fin
                -o recuerdos del pasado…- dijo Tae.
-quizás…- respondió él, sin darle demasiada importancia.
Tae conocía a Jiyong desde que ambos tenían 12 años, aunque se separaron,  ya que él fue aceptado como aprendiz en una compañía de espectáculos y tuvo que viajar a Seúl, mientras que Jiyong se quedó en el pueblo, hasta que de repente; hace 6 años se apareció delante de Tae y desde ese día vivían juntos, era su mejor amigo no podía hacer otra cosa que ayudarlo. Y una de esa ayuda era borra del mapa al tal Top, pero él no le había querido decir su nombre verdadero, estaba claro para Tae, que TOP era solo un sobrenombre, “que padre en su sano juicio llamaría a su hijo así…”

                -umma… tengo hambre- se quejaba una pequeña niña en la puerta del cuarto de Jiyong.
                -ya escuchaste tenemos hambre…- exigió Tae.
                -ustedes se creen que tienen un esclavo a tiempo completo- se quejo levantándose. Mientras la pequeña Kissa era cargada por Tae.
                -pero es el trabajo de umma- dijo la niña, entre los brazos de Tae.
Tae se rio por lo que dijo su hija.
                -Kissa… ya te expliqué… yo no soy tu umma…- trato de explicarle.
                -pero?.... es appa- señalando a Taeyang –tu umma- señalo a Jiyong
                -claro que no, yo soy amigo de tu appa… tu tío- dijo pero la niña de cinco años solo lo miraba sin entender.
                -ya no la confundas…- dijo Tae –tienes toda la razón, Jiyong es tu umma, por eso nos va hacer el desayuno- dijo entrando a la cocina.
                -tu eres el único que la confunde…- dijo mientras buscaba en la refrigeradora, las cosas que usaría en el desayuno de hoy.
Kissa en realidad no era la hija de ninguno de los dos, pero si la sobrina de Tae, su hermana mayor, había querido abortarla cuando se entero que el padre de Kissa no quería casarse con ella, que solo era un juego para él, ella estaba en la universidad y si tenía a su hijo este le causaría grandes problemas, pero Taeyang y Jiyong que para ese tiempo ya tenían dos años viviendo juntos, se ofrecieron a ayudarla, el primero porque no quería que un ser de su familia muriera sin siquiera conocer las maravillas de este mundo, y el segundo porque se sintió  identificado con ella, que había sido un juego para el idiota que engendro a Kissa.
Y como lo pidió su hermana, Tae registró a la pequeña como su hija, ya que no quería figurar como madre soltera, “así que no tuvo mejor idea que pedir a Tae que se convirtiera en padre soltero y a este compartir la responsabilidad conmigo” pensó Ji, y claro acaparando el rol de appa, así que para Kissa Jiyong era la umma, esta situación no le incomodaba para nada, al contrario con Kissa es sus vidas, todo había cambiado para bien.
Habían terminado de desayunar, hoy le toco a Tae ayudar a comer a la pequeña Kissa, los dos se la pasaban genial con su pequeña hija, y el hecho que su hermana haya desaparecido después de terminar la universidad, hace cuatro años, había dejado de molestarlos hace mucho, es más si volvía y quería reclamar la maternidad de su hija, ellos no lo permitirían, eso era lo que pensaban.
                -a qué hora es tu entrevista- pregunto Jiyong mientras lavaba los platos, Tae secaba y Kissa ayudaba a su appa, sentada en la mesa de la cocina, y claro siendo supervisada por sus dos padres, no podían permitir que se callera de allí.
                A las 10 de la mañana.- contestó él
                -Appa?... te vas a ir- dijo triste –y umma también se va?-
                -no… hoy me quedare contigo todo el día- contesto, sin corregirla, Kissa ya se había acostumbrado a llamarlo así, y a él no le molestaba tanto.
La niña mostro una hermosa sonrisa al escuchar eso.
                -hoy no tienes grabación?- pregunto extrañado.
Jiyong lo miro –a noche celebramos el último capítulo del drama..- se lo había dicho varias veces, pero  es normal en él, no hacer caso a su amigo.
                -es por eso que llegaste tarde…- dijo comprendiendo –yo que pensé que habías tenido una cita- dijo desilusionado, Jiyong no había salido con nadie durante estos  6 años que llevaban viviendo juntos, así que Tae se había alegrado pensado que por fin volvería a vivir –de verdad me pregunto… como haces con tu frustración-
                -no hables así frente a Kissa- dijo regañándolo.
                -Kissa……. querida sabes de lo que estoy hablando?- La niña solo  negó con la cabeza. –ves ella no entiende nada-
                -contigo no se puede…- dijo rodando sus ojos –eres una pésima influencia... para los dos-
Tae se rio de su amigo, Kissa también lo hizo pero más por contagio que por entendimiento.
                -así que estás libre hasta nuevo aviso- dijo Tae.
                -aja- dijo mientras terminaba de lavar los servicios – aunque voy a participar como invitado en una película… pero nada que me tome demasiado tiempo… así que tío Jiyong va a estar con Kissa muchos días- dijo cogiendo a la pequeña.
                -Tío no, umma- corrigió la niña, apuntándole con su pequeño dedo, y haciendo que los dos jóvenes se rían a carcajadas.
                -entonces que les parece si “Appa” les invita a almorzar- dijo Tae –hoy solo tengo una pequeña entrevista, así que estaré libre después de la 1-
Jiyong y Kissa se miraron, mientras trataban de ocultar una sonrisa.
                -si no quieren almorzar con Appa solo díganlo- poniéndose una mano en el corazón, y secaba unas imaginarias lágrimas.
                -con una condición- dijo Jiyong, poniéndose frente a su amigo.
                -que nos lleves de compras...- termino la niña.
Hace unos días Jiyong y Kissa vieron un lindo vestido, pero como estaban apurados,  no pudieron comprarlo, ahora podían aprovechar y hacerle pagar a Tae.
                -digas lo que digas Jiyong… esta rata parece tu hija- dijo mientras cargaba a Kissa y la hacía dar vueltas en la cocina mientras la pequeña se reía a carcajadas. –Los dos enloquecen cuando se trata de hacer compras-
                -nada que ver, solo nos gusta estar a la moda- dijo Jiyong -no es cierto Kissa- le pregunto guiñándole el ojo,  cuando Tae la devolvía a su lugar.
                -así es…- dijo mientras se arreglaba el cabello que se había desordenado después que su appa le hiciera girar como un trapo por la cocina –también podemos buscar algo para ti- le dijo a su Appa.
Este la miro, y no pudo evitar reírse al ver la seriedad con que su hija hablaba.
                Está bien… me convencieron- dijo al fin.
Mientras Jiyong y Kissa chocaron las palmas, en señal de victoria.
>>>> 
                -era él estoy seguro- decía Seunghyun.
                -no puede ser… tu me dijiste que en la época de estudiante era un completo nerd, como explicas que haya cambiado tanto- le pregunto su primo.
                -no lo sé, pero estoy seguro que G-Dragon y Jiyong,  es la misma persona-
                -digamos que tienes razón, eso no cambia las cosas-
                -quizás lo busque, y pueda pedirle perdón por mis errores de adolecente-
Seungri miro a su primo detenidamente, y luego de estar en silencio dijo:
                -si me dijeras eso yo no te perdonaría, al contrario te parto la cara en ese momento-  dijo seriamente –que es eso de “error de adolescencia”, se más hombre y afronta lo que hiciste-
                -si no lo recuerdas, aún soy tu primo mayor- le dijo Top.
                -ok, es solo mi opinión- dijo levantando ambas manos a la altura de su pecho –creo que deberías ser sincero, tu hiciste lo que hiciste por diversión, y estaba fuera de tus planes que al final te enamoraras como un perro de “tu pequeño nerd”- “tu pequeño nerd” era como Seungri había bautizado al chico que sin saber había robado el corazón de su primo.
-yo no me enamora él,  solo me siento culpable-
-ok… dilo como quieras- dijo mientras seguía comiendo sus papas fritas.
               
Ya era de noche y esos dos se habían pasado todo el día de tienda en tienda, y claro Tae tras ellos con bolsas y bolsas de las diferentes tiendas que visitaban.
                -tienen hambre…- pregunto Jiyong. La pequeña que ahora estaba en sus brazos asintió.
                -claro que sí, pero creo que mi tarjeta se sobregiro…- dijo levantado todas las cosa que habían comprado –no sé cómo  acepte que usaran solo mi tarjeta- dijo entre sollozos pensando en la cuenta que le vendría en fin de mes.
                -ese es… porque eres un padre muyyyy atento- dijo Jiyong mientras se adelantaba con Kissa en brazos –pero bueno esta vez invito yo-
Los tres se dirigieron a uno de los locales de comida rápida del centro comercial, después de todo a Kissa  y a Tae les encantaban las hamburguesas, aunque él no lo veía nada saludable, pensó que por hoy podía pasarlo por alto.
                -disculpe- dijo al chocar con dos tipos que salían del establecimiento.
                -al contrario discúlpenos a nosotros… dijo unos de los jóvenes.
                -umma tengo hambre- dijo la niña. Jiyong asintió y paso de largo  e ignoro la disculpa de esos chicos.
Tras ellos,  a muchos metros  detrás venia un Tae cansado, “como se atreven a dejarme atrás… ” Se quejaba
                -que le pasa a ese chico…-
                -demasiado creído para ser alguien tan pequeño…-
                -un mal ejemplo para esa linda niña-
Escucho la conversación de un par de jóvenes que salían de establecimiento en que su amigo e hija habían entrado, entendiéndolo automáticamente “Jiyong otra vez”, ahora que habría hecho, Jiyong era una persona muy responsable y amable con su familia, pero se había vuelto demasiado frio con los demás, “Top…. Cuanto te vea te matare con mis propias manos” pensó, recordando lo amable que era su amigo con todos, antes de su tormentosa relación con ese chico, ahora se había vuelto así por culpa de ese idiota.

                -que pasa- le pregunto a su primo.
                -nada… solo sentí escalofríos- dijo acomodándose su abrigo, mientras pasaban junto a un tipo con gorra y lentes oscuros, que sostenía una gran cantidad de bolsas.

                -Appa te demoraste…- se quejó la niña
                -ustedes son los que no me esperaron…-          
                –Ya pedimos- le informó Jiyong.
                -ok...- contestó notando algo raro en su amigo, hace unos momentos había estado feliz, asiéndoles bromas y burlándose de él, pero ahora la situación había dado un giro de 360 grados.
                -paso algo- le pregunto a su amigo.
                -no nada… que podría pasar- “si que podría pasar…solo me cruce con él y ni siquiera me reconoció… pero qué?.... querías que te saludara, eso hubiera sido peor”… se dijo.
                -ok… me estas asustando- dijo Tae –piensas contarme-
                -no hay nada que contar…- dijo el otro.
                -no me mientas, esa no es tu cara de no pasa nada… te conozco-
Después de un silencio.
                -Lo vi…-
                -a quien vis…- se detuvo al darse cuenta de quien hablaba.
                -que te dijo, que paso, porque tuve que demorarme tanto- se quejo, le hubiera gustado chocar con ese tipo e intercambiar unas cuantas palabras.
                -no me reconoció…- dijo algo triste, y molesto.
                -es lógico… antes eras un… un chico con lente y ropa holgada, y hasta tu cabello lo llevabas de otro color-
                -antes era un nerd… dilo claramente-
                -no seas tan duro, solo te gustaba estudiar más que salir-
                -me sigue gustando estudiar en vez de salir- le recordó.
                -si pero ahora tienes estilo- le sonrió. –si te viera ahora ese tal Top se quedaría con la boca abierta…deseándose matar por haber jugado con alguien tan lindo como tú- estaba más que seguro por eso, ahora su amigo se veía más lindo que antes ya no se ocultaba tras esos grandes lentes ni con el cabello, aunque  era un rubio hermoso el solo no le prestaba atención al cuidado de su cabello ni a su ropa, ahora era otra persona, empezando por el cabello, lo había teñido de un castaño y dejado crecer, era completamente lacio y casi siempre lo llevaba recogido dejando ver sus hermosas facciones, y sobre todo ahora tenía estilo al vestirse, algo que no habían pasado desapercibido por sus fans.
                -ya déjalo, me asustas…-
                -Kissa, ¿Umma es lindo, cierto?- le pregunto a su hija.
                -claro, umma es perfecto, hermoso y bueno- dijo la niña, había sido entrenada por su padre para responder eso cada vez que le preguntaban por su Umma.
Al final las palabras de su hija, y  de su mejor  amigo le hicieron subir el ánimo y olvidarse de a quien había visto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te pareció?...