El fin de semana había llegado, y con ello la ya acostumbrada reunión
entre madre e hija, era eso o aguantarse otra visita sorpresa como la última
vez…
-Ya es hora de que
te vayas…- decía por enésima vez Ji.
-Acabo de llegar…-
se quejaba Shangmin… -Además… Kissa no quiere que me valla… no es cierto
nena?...- pregunto a la niña.
-Bueno si umma dice
que ya es hora…-
“La nena tampoco está ayudando…” pensó Shangmin.
-Y si hacemos una
fiesta!…- dijo rápidamente, captando la atención de Kissa - le podemos decir a
Dae que se venga y traiga un pastelote….- con eso ya había comprado a la niña.


